Insomnio: es la dificultad para iniciar o mantener el sueño.
Existe una norma clínica para clasificar si una persona padece o no de insomnio, donde se determina que una persona que tarde más de un tiempo determinado en conciliar el sueño podrá ser diagnosticada. Científicos aseguran que, si tenemos en cuenta la expectativa de vida actual, pasamos casi una tercera parte de nuestra vida.
Ciertamente, si pasamos tanto tiempo durmiendo, posiblemente sea, porque es algo vital y necesario para nuestro organismo; muchas veces intentamos hacerle caso a nuestro cuerpo pero la serie de moda o una buena película son suficiente estímulo para dejar de lado nuestras buenas intenciones. Lo cierto es que “no valoramos la importancia de tener un buen descanso hasta que padecemos de insomnio”, es decir, no valoramos el hecho de dormir hasta que por una u otra razón comenzamos a privarnos del sueño; primeramente, nos invade un incómodo malestar, con la característica principal de una sensación de cansancio extremo y de ahí se desencadenan otro tipo de síntomas, cada vez más graves.
El hecho de no dormir afecta nuestro rendimiento en cualquier actividad cotidiana, “una de las funciones principales que se le atribuye al sueño es su capacidad restauradora, tanto para el cerebro como para el cuerpo en general”.
Nuestro cuerpo es una máquina perfecta que no pide más de lo que necesita para funcionar de manera óptima. Pensemos un momento, si dormimos bien, tendremos un mejor rendimiento al día siguiente, y si las cosas comienzan a salir bien, tomamos impulso para seguir cumpliendo nuestros sueños.
Mantente al pendiente de nuestras notas y exploremos juntos el fascinante mundo del buen dormir.

Antes de tomar algún medicamento o iniciar algún tratamiento, consulta a tu médico.
Fuente-Revista Médica de la Universidad de Veracruz: https://www.uv.mx/rm/num_anteriores/revmedica_vol6_num2/articulos/trastornos.htm
Etiquetas: cansancio, insomnio, malestar, no dormir, transtorno del sueño
¿No dormir bien afecta tu economía? Existe un viejo dicho que afirma que “es más barato prevenir que curar”.

Algo similar pasa al momento de analizar cuáles son los impactos económicos y materiales que el insomnio puede causar a un individuo, su entorno social, laboral e inclusive a los sistemas públicos de salud.

Uno de los principales inconvenientes que trae consigo el insomnio crónico, es que es difícil de detectar por el paciente. Es muy común que las personas, acostumbradas a un ritmo de vida urbano, cargado de presiones laborales, de “fechas límites” permanentes, encuentren un sin fin de excusas al momento de justificar su falta de sueño.

Desde el hecho de encontrar mejores planes a la hora indicada para comenzar el reposo (series, películas o el mismo celular) hasta justificaciones cómo el estrés o la falta de actividad física.

Lo cierto es que resulta evidente que estamos ante una naturalización del fenómeno de la falta de descanso.

Esta naturalización es peligrosa. Basada en un entendido “lógico” que la vida actual no da tregua y la multiplicidad de opciones que hay ante cada decisión, asumimos que el dormir menos de lo adecuado es algo con lo que tenemos que convivir. Y por lo tanto cuando nos encontramos ante un cuadro de insomnio crónico, frente al cual nos está costando, de manera evidente conciliar o mantener el sueño, lo tomamos como algo “natural”.

La realidad es que lo único natural en todo esto, es que un cuerpo pide el descanso que necesita y en la medida que se lo neguemos, estamos generando consecuencias concretas en nuestro organismo.

Volviendo al eje del tema, ¿Cuál es el impacto que el no dormir bien puede generar en la economía de un individuo? partamos del analizar cómo le repercute al mismo individuo, siendo este, tal vez, el escenario más evidente al que nos enfrentemos. La falta de sueño repercute de manera obvia en el correcto desempeño y sobre todo en el rendimiento laboral de una persona. Ya sea un tema físico como mental, ambos están absolutamente condicionados al buen dormir. Aspectos de coordinación motriz, atención, precisión, y concentración son algunos de los síntomas que arroja la falta de descanso en un individuo.

Claro está que no hay actividad humana que prescinda del uso del cuerpo y la mente de una persona. Sin embargo, la lista no acaba ahí. El mal descanso, trae aparejado otro tipo de impacto indirecto con respecto al normal desempeño de una persona. El desfase de las actividades nocturnas, el riesgo permanente de conciliar el sueño en horario de trabajo. La irritabilidad y falta de humor de la persona afectada por un mal descanso y sus implicancias en el entorno de trabajo.

Todos estos aspectos se agudizan si consideramos en la ecuación, la tardía detección del problema y su consecuente tratamiento con un profesional de la salud. Al cual seguramente lleguemos con un cuadro más avanzado, con un impacto y deterioro físico mayor en nuestro organismo y ante el cual posiblemente el tratamiento paliativo sea más extenso y por ende más costoso.

Muchas enfermedades somáticas y mentales se relacionan de forma directa con la falta de sueño de un individuo, sumándose a la lista de consecuencias.

Habiendo enumerado aspectos como el rendimiento laboral afectado por la falta de sueño, su impacto en las personas que comparten el ambiente laboral e inclusive en la empresa contratante, seguimos sin mencionar un aspecto que afecta a la comunidad pública. El insomnio es una condición médica costosa para el paciente y para las autoridades sanitarias.

El consumo de recursos de la medicina pública, como consecuencia de la detección tardía o directamente de la no detección de los síntomas del insomnio crónico desde un inicio, son aspectos concretos que tienen que ver con el impacto económico que acarrea dicho padecimiento.

Sintetizando el análisis de dicho impacto, podemos dividirlo en 3 grupos:

Costos Directos:
  • Médicos: En este grupo entrarían los costos de medicamentos, terapias, internaciones y pruebas de laboratorio.
  • No médicos: Transporte y días de trabajo perdidos.
Costos Indirectos:
  • Caída en la productividad.
  • Reducción en el salario.
  • Despido.
  • Accidentes de trabajo y accidentes de tráfico.
Costos Intangibles:
  • Pérdida en la calidad de vida, irritabilidad, bajo rendimiento intelectual, deterioro del entorno y las relaciones sociales.
Es por todo eso que detectar el insomnio a tiempo representa una situación beneficiosa tanto para quien la sufre como para su entorno. Así que ante cualquier duda, siempre es mejor prevenir y consultar a un médico que incurrir en las consecuencias ya mencionadas.
Fuente-Revista Médica de la Universidad de Veracruz: http://www.medigraphic.com/cgi-bin/new/resumen.cgi?IDARTICULO=26242
Etiquetas: costos, insomnio, insomnio crónico, malestar generalizado, reconocimiento del insomnio, trastorno de sueño
Dormir no sólo es un placer, es saludable y necesario; algo que muchos no valoran hasta que comienzan a sufrir algún tipo de trastorno. No queremos sonar como tu mamá, pero es muy importante que duermas, es más, no lo decimos nosotros, lo dice la ciencia.

Aunque no seamos conscientes, el cerebro está en constante recopilación de información y aprendizaje, mientras dormimos esa actividad se detiene y el cerebro de dedica a procesar todo aquello que ha ido adquiriendo en el día.

La razón es que nuestro cerebro necesita dormir para sobrevivir, así de fuerte y directo. Resulta que el cerebro necesita tiempo para desechar la basura cerebral que acumulamos durante el tiempo en el que nos mantenemos despiertos. El sueño es casi obligatorio para que nuestros limpiadores mentales cargados de líquido cefalorraquídeo salgan y hagan su trabajo, llevar estos desechos hacia el hígado para su eliminación.

¿Por qué mientras duermes? Durante este periodo las neuronas se reducen a la mitad, haciendo que las vías de tránsito estén más fluidas, De esta manera la limpieza es más sencilla.

Tal vez habrá días en los que no podrás conciliar el sueño; no lo tomes a la ligera, pero tampoco comiences a automedicarte.

Antes de tomar cualquier medicamento o iniciar un tratamiento, consulta a tu médico.

Etiquetas: cerebro, Ciencia, insomnio, líquido cefalorraquídeo, malestar generalizado, reconocimiento del insomnio, trastorno de sueño
Ya se ha escrito mucho respecto a cómo identificar el insomnio y hasta sus consecuencias materiales y económicas para quién lo padece y su entorno. Sin embargo, es verdad que la falta de descanso puede condicionar en gran forma nuestra manera de comportarnos.

Aunque existen distintos tipos de insomnio, principalmente definidos por su duración, gravedad y horarios, lo cierto es que todos ellos nos pueden causar serios problemas a nuestra salud, es por eso por lo que a continuación analizaremos muchos de los aspectos en los que la falta de un buen descanso puede afectarnos y en varios aspectos. Mitos y verdades sobre las consecuencias reales de la falta de sueño.

MITO 1 (M1): Somnolencia diurna. “Me duermo parado” Nuestro cuerpo resiente de inmediato la falta o mala calidad del sueño; por eso al día siguiente el cuerpo trata de compensar ese faltante, lo que muchas veces hace que nos sintamos cansados y sin energía, trayendo como consecuencia que muchas veces uno pueda quedarse dormido en situaciones en las que habitualmente nadie se imaginaría que fuese posible.

M2: Depresión. “Es culpa del sueño” Hay estudios que afirman que una mala calidad del sueño desencadena depresión, sobre todo cuando el insomnio es prolongado. Resultaría erróneo tratar de atribuir problemas de depresión únicamente a la falta de sueño, sin embargo, es muy evidente que el no descansar correctamente de forma prolongada va a alterar, entre otras cosas, nuestra actitud y energía para desarrollar las actividades físicas y mentales del día.

M3: Irritabilidad. “Si no duermo me pongo intolerante” No dormir bien altera nuestro sistema nervioso, lo cual provoca cambios en el estado de ánimo, haciendo que nuestra tolerancia sea poca o nula frente a alguna situación, aumentando la sensación de frustración y restando claridad para la toma de decisiones. Definitivamente un cóctel explosivo para nuestro compañero de oficina.

M4: Estrés. “Por eso no duermo, no al revés” Si bien, la mayoría de las veces se trata de una causa dé, podría considerarse también una consecuencia. Uno de los principales motivos por los cuáles se minimiza la presencia del insomnio crónico, resulta también uno de sus primeros síntomas. Resulta casi evidente que,frente a un sistema nervioso alterado, bajo desempeño intelectual y poca predisposición al intercambio social, el estrés asomará, también, como una consecuencia inevitable. Un terrible círculo vicioso.

M5: Falta de concentración. “No puedo resolver cuestiones extensas” Al no dormir, nuestro cerebro no tiene su proceso de limpieza (Lee: La importancia de dormir: Científicamente comprobado) lo cual desencadena que no podamos concentrarnos en algunas actividades. Si a eso le sumamos el no poder fijar la vista en una lectura sostenida y menos aún frente a un monitor de computadora, sin dudas nos volveremos una persona más propensa a los 100 metros que a las maratones.

M6: Accidentes. “No sé qué me pasa, estoy torpe” La falta de concentración y el estado somnoliento ha sido culpable de un sinnúmero de accidentes; ya sea de tránsito o laborales, sobre todo cuando se hace uso de alguna herramienta, vehículo o maquinaria. Se trata de algo totalmente consecuente si le sumamos la afectación a la motricidad fina. Es lo más parecido a jugar a la ruleta rusa.

M7: Desorientación. “De a ratos me pierdo” Nuestras capacidades intelectuales se ven afectadas por no dormir y tristemente es normal sufrir desorientación; desde no reconocer un lugar hasta ir a algún lugar sin razón aparente. Aquellos que lo han sufrido, sabemos que esa sensación de extrañeza no es nada agradable. Esa sensación de pararse alterado por haber olvidado un tema importante, caminar dos pasos muy decidido y luego comenzar a desacelerar por no recordar a dónde se dirigía…

Como te habrás dado cuenta mientras leías esta nota, todas las consecuencias están conectadas una con otra y la gravedad va en aumento, no esperes a que las cosas se compliquen; recuerda que lo más importante es tu salud; en caso de que te identifiques, te recomendamos consultar a un especialista antes de tomar alguna decisión o iniciar algún tratamiento.
Fuente: https://mejorconsalud.com/las-consecuencias-de-padecer-insomnio/
Bibliografía: http://www.medigraphic.com/pdfs/revmexneu/rmn-2006/rmn061d.pdf
Etiquetas: accidentes, consecuencias, depresión, desorientación, estrés, insomnio, irritabilidad, malestar generalizado, problemas de memoria, trastorno de sueño